Manuel Marroquín Rivera

Por: Osiris Gisela Hernández Sánchez

Nació en la Ciudad de Querétaro, Querétaro en 1865. Inicio su forma académica en su ciudad natal, pero se trasladó a la Ciudad de México para continuar sus estudios en la Escuela Nacional de Ingeniería, de la cual se graduó en 1809.

Entre sus obras más importantes destacaron:

  • El proyecto de desecación de la Ciénega de Chapala.
  • En 1903 a 1914 estuvo al frente de los trabajos de capacitación de las aguas del Lago de Xochimilco.

Murió en la Ciudad de México en 1927.

El Ingeniero Manuel Marroquín y Rivera fue responsable de las grandes obras de conducción del agua de los manantiales de Xochimilco a la Ciudad de México.

En 1903 Porfirio Diaz lo nombro director técnico de estas obras, que habrían de proveer 2,100 litros de agua por segundo. Este plano forma parte de estos trabajos en 1912.

Aquí un resumen de lo que estas obras supusieron:

En 1902 se iniciaron estudios para determinar la conveniencia de explotar mediante pozos los manantiales de Xochimilco. A partir de 1909 el agua se condujo desde ahí hasta los tanques ubicados en la Loma de Molino del Rey, a 26 kilómetros de distancia. Para ello se construyó un pozo de 9 metros de profundidad y se instalaron varias bombas con el fin de introducir el agua hasta un acueducto de concreto para conducirla hasta la estación de bombeo, ubicada en la Colonia Condesa. De aquí se elevó a dichos tanques para después distribuirla a la ciudad.

Así, en 1912 se comenzaron a bombear y conducir a la Ciudad las aguas de Nativitas, Santa Cruz y la Noria, suprimiendo definitivamente los provenientes de Chapultepec, el Desierto de los Leones y el Rio Hondo, que para entonces presentaban ya rasgos visibles de contaminación.

De la planta de bombeo la “Condesa”, el agua se enviaba a cuatro enormes cisternas en los terrenos de la Loma de Rey, zona que ahora conocemos como la segunda sección de Chapultepec (frente al Mutec y la sur del Lago Mayor), donde se distribuían por gravedad a la zona poniente de la Ciudad. Los cuatro tanques, cisternas o reservorios de agua, terminados en 1912, se ubican a 50 metros de altura sobre el nivel del centro de la ciudad; cada uno almacena hasta 50 millones litros de agua. En la actualidad forman parte del sistema Lerma-Cutzamala, establecido en los años de 1943-1951.

La historia del abastecimiento de agua de la Ciudad de México, como la de su drenaje, es uno de los grandes logros de la Ingeniería Mexicana a lo largo del tiempo, y de enormes problemas también. En 1900 Porfirio Diaz inauguro el primer túnel de Tequixquiac, obra realizada por Garay y el coronel M. I. Smith, que significo la pobreza de trasladar el agua de una cuenca a otra. En ese año también inauguraba el canal de desagüe, primera red de drenaje por gravedad. El proyecto de Marroquín fue elegido en 1902 frente al de William Mackensie, que defendía la conveniencia de trasladar el agua de la cuenca de Lerma, lo que a fin de cuenta se llevó acabo décadas después.

Fuentes:

http:/bdmx.mx/documento/plano-ciudad-mexico-1912