TEATRO DE LA REPÚBLICA

Teatro de la República. Querétaro. Fuente: http://www.mexiconewsnetwork.com/es/noticias/teatro-republica-testigo-historia-mexico/

AUTORES:

CASILLAS CALZADILLA DEISY VIVIANA

GONZÁLEZ CORTÉS GUADALUPE TERESA

NIETO RAMÍREZ ASTRID LIZBETH

PÉREZ PADILLA CÉSAR ANTONIO

ZAMBRANO ESPINOSA MAGALY

  1. DATOS GENERALES

1.1. Nombre del edificio

Inicialmente el nombre de la edificación fue “Gran Teatro de Iturbide”, otorgado por el gobernador María Loreto del Canal de Samaniego el día de su inauguración el 2 de mayo de 1852.

Sin embargo, en 1922, después de los hechos históricos acaecidos en el teatro, éste cambió su nombre a “Teatro de la República”; apelativo que mantiene hasta el día de hoy.

1.2. Género y tipología del edificio

El género al que pertenece el inmueble es al de Recreación, dentro de la subdivisión de Recreación social.

Tipología del edificio: Teatro

1.3. Uso actual

Actualmente la planta alta del Teatro de la República aloja un museo dedicado al Congreso Constituyente de 1917. Mientras que la sala es utilizada eventualmente para eventos cívicos, culturales y artísticos de gran relevancia.

De igual forma, por ser un recinto histórico y un punto turístico importante dentro de la ciudad, la administración del Teatro organiza visitas guiadas durante toda la semana.

1.4. Periodo de construcción

Su construcción se inició en 1845, bajo el mando del arquitecto Camino San Germán y como iniciativa del gobernador de ese entonces, Héctor Flores.  Sin embargo, las obras se ven pausadas durante un año por la intervención militar de los Estados Unidos en México.[1]

Concluida la invasión, los trabajos se retomaron bajo la dirección del ingeniero inglés Thomas Surplice, hasta su culminación el 29 de abril de 1852.[2]

2. DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN

Diseño del Arquitecto Camilo San Germán, quien construyó la primera etapa del recinto.

Ingeniero Thomas Surplice, quien continuó y culminó la construcción del Teatro de la República.

3. UBICACIÓN DEL EDIFICIO

El inmueble se encuentra ubicado en la calle Juárez y Ángela Peralta, Centro, 76008 Santiago de Querétaro, Querétaro, México.

Imagen 1. Croquis de localización

4. CONTEXTO HISTÓRICO

1531Querétaro se funda a raíz de un asentamiento chichimeca llamado La Cañada.

  • La Cañada. (es una población con alrededor de 8400 habitantes, cabecera del municipio de El Marqués)

1537Debido al crecimiento de la población Fernando de Tapia y el urbanista Juan Sánchez de Alanís deciden trasladar el asentamiento al cerro de Los Molinos de las Carretas.

1550El pueblo queda trazado a partir del Templo y el Convento de San Francisco.

  • La orden de los franciscanos fue la primera en llegar a la Nueva España

1558El asentamiento se convierte oficialmente en un municipio español.

1573Por orden real se obliga a todos los pueblos a contar con una Alhóndiga.

  • El terreno pensado para la construcción de la llamada Nueva Alhóndiga, pertenecía a Juan Durán quien lo vendió a Juan Caballero y Medina, un poderoso militar virreinal, quien lo dió como herencia a sus hijos: Juan y Nicolás Caballero y Ocio, quienes a su vez lo donaron al Ayuntamiento de Querétaro.
  • El terreno de la Alhóndiga cubría casi toda la manzana ubicada en la esquina nor-poniente que enmarcan la Plaza de San Francisco y sus calles aledañas, las cuales actualmente son Ángela Peralta y calle Juárez.

1656El pueblo alcanza la categoría de ciudad.

1714Recibe el título de “Tercera Ciudad del Reino”, por debajo de la Ciudad de México y Puebla de los Ángeles.

1809-1810Participantes de la conspiración de Querétaro y pieza clave del inicio de la lucha que encabezó el cura Miguel Hidalgo, quienes se identificaban en contra del abuso sufrido por la comunidad de españoles.

1823Querétaro se integra como Estado mediante la unión de la alcaldía mayor de Cadereyta y el corregimiento de Letras de Querétaro.

1824Querétaro pasa a ser una de las entidades federativas fundadoras de la Federación Mexicana.

1845El gobierno de Querétaro llega a la conclusión de que la Nueva Alhóndiga ya no era tan indispensable para la época, por lo que se decide disponer de 1,076.78 m2 del viejo almacén para la construcción de un teatro digno de la ciudad.

  • El gobernador Antonio Domínguez inicia la construcción del Teatro.
  • El primer arquitecto encargado de la construcción fue Camilo San Germán, y la continua el ingeniero inglés Thomas Surplice.
  • El Estado le comisionó al Ayuntamiento conseguir $4000.00 para arrancar la obra. Los cuales fueron donados por el español Cayetano Rubio por el aprovechamiento que hacía de las aguas del Río Blanco.
  • 23 de abril: Se lleva a cabo una comisión para acudir a un escribano público para señalar los términos, plazos y condiciones del compromiso de 27 empresarios interesados en colaborar con la obra.
  • Se formó una Junta Directiva integrada por 8 miembros dispuestos a conseguir los $30,821. 00 que costaría la obra y que tenía que terminarse en dieciocho meses.

1846La Intervención norteamericana, interrumpió los trabajos de construcción del Teatro.

18482 de febrero, firma de los Tratados de Guadalupe Hidalgo entre México y Estados Unidos, resultando en la pérdida de más de la mitad del territorio nacional. Se estableció el Río Bravo como línea divisoria entre Texas y México.

1849-Se continuó el proyecto un año después de firmado el tratado de Guadalupe en la ciudad de Querétaro.

1850Cambia el gobernador de Querétaro, ahora siendo José Antonio Urrutia quien gobernó del 25 de abril de 1850 al 24 de agosto de 1851, quien dio impulso a la obra, mas no pudo verla concluida.

  • Se firmó el contrato por el que el empresario José Castelán se obligaba a la brevedad a terminar el Teatro.

1851Es designado gobernador Ramón María Loreto de la Canal de Samaniego, quien finalmente puede ver concluida la obra.

  • A la terminación de su mandato dio nombre al teatro: Teatro Iturbide.

1852Fue terminado el teatro, y su inauguración y estreno el 2 de mayo del mismo año.

1854El 15 de septiembre se escucha por primera vez el Himno Nacional Mexicano dentro del Teatro.

  • Visita el teatro el bardo Guillermo Prieto y en su magistral obra “Viajes de orden suprema” escribió bellas y mordaces palabras sobre el teatro y la gente que acudía a él: “El teatro de Iturbide es un monumento digno de la cultura de la sociedad queretana.

18665 de mayo, se presenta la diva, Ángela Peralta.

1867-Segundo Imperio Mexicano, el 28 de mayo de 1863 Maximiliano llega al puerto de Veracruz.

  • Sitio de Querétaro-6 de marzo al 15 de mayo.
  • El 14 de junio el Consejo de Guerra dicta la sentencia de pena de muerte.
  • Se juzga a Maximiliano de Habsburgo y a los generales Miguel Miramón y Tomás Mejía.
  • La ejecución se llevó a cabo en el Cerro de las Campanas el 19 de junio.

1903El 21 de diciembre se lleva a cabo una verbena en el Teatro Iturbide, para conmemorar la visita de Porfirio Díaz.

1910En la fiesta de celebración del Centenario de la Independencia se estrenó una obertura que lleva por título “La Corregidora”, que compuso el profesor Carlos Esquivel y ejecutó la orquesta del maestro José Aguilar y Fuentes.

  • Con la Revolución Mexicana el Teatro estaba abandonado y semi destruido por que se les había dedicado a oficios que no eran adecuados a su destino.

1912-1913Se organizó una empresa denominada Goumont Palace que exhibía películas silenciosas. Denominado así, en honor al famoso cine en París.

1914-1915Se exhibieron películas imprimiéndoles sonoridad con discos, por lo que el Teatro Iturbide se constituye con un salón Pathé y otro Rojo, los primeros de exhibición cinematográfica en la ciudad.

1916-1917-Se lleva a cabo la última Asamblea Constituyente Mexicana compuesta de 219 diputados del 27 al 30 de noviembre de 1916.

1922El gobernador de Querétaro José María Truchuelo sustituyó el nombre de “Teatro Iturbide” por “Teatro de la República”.

  • Ordenó mejoras como la ampliación del escenario, la construcción de los camerinos y la reconstrucción de las localidades altas.

1939El gobernador Noradino Rubio Ortíz inicia el proceso de restauración del “Teatro de la República”.

1941El gobernador Agapito Pozo constituye el Comité Pro-Reconstrucción del Teatro.

1949El coronel y médico Octavio S. Mondragón continuó con la reconstrucción del teatro.

1954Juan C. Gorráez promueve la total reconstrucción del teatro junto con la ayuda del actual presidente Adolfo López Mateos.

19591 de diciembre, se dan por concluidos los trabajos de reconstrucción del teatro.

19675 de febrero, 50° aniversario de la Constitución de 1917 promulgada en Querétaro.

1973El gobernador Antonio Calzada Urquiza remoza totalmente el teatro y lo declara cede oficial de la Legislatura del Estado.

1992El entonces gobernador Enrique Burgos García dio certeza jurídica al Teatro de la República como patrimonio de la Fundación Josefa Vergara y Hernández I.A.P., inscribiéndola en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio del Estado de Querétaro, teniendo como antecedente la escritura pública 15567.

2009La Fundación plantea al gobernador Francisco Garrido Patrón la intención de poner a la venta el teatro al gobierno del estado o a la Federación.

2016-17-En junio de 2016 se anunció la puesta en venta del teatro por parte de la Fundación, quienes por falta de recursos promovieron al Gobierno su compra para que pasara a formar parte de los bienes de la nación.

Teatro de la República. Fuente: Google

5. Descripción del espacio arquitectónico

Ubicado en una esquina, el proyectista colocó en un pan coupé u ochavo el plano de la fachada principal. Esta solución ya era empleada en el diseño colonial como en el Palacio de la Inquisición en la Ciudad de México. Siendo esta solución frecuente en edificaciones institucionales cuando no se contaba con un buen emplazamiento para ubicar el acceso.[1]

Para el acceso se tenían dos propuestas: la de crear un pórtico con tres puertas o arcos, o bien, una columnata. Optándose por los arcos, que dan a un vestíbulo de doble altura, evitándose una relación demasiado directa entre la calle y la sala.[2]

Originalmente la fachada del Teatro de la República tendría dos niveles y la planta superior estaría destinada a las dependencias administrativas.[3]

En la parte superior de la fachada principal se pueden observar tres ventanas flanqueadas por columnas.

“Tanto en la planta baja como en el alta la cara ochavada se enmarca, en ambos extremos, mediante dos bandas verticales de piedra con nichos que alojan jarrones decorativos; en los dos niveles esta fue una innovación introducida poco antes de iniciarse las actividades del Congreso Constituyente, cuando el presidente Venustiano Carranza, ordena las diversas remodelaciones a cargo del maestro italiano Francisco D´Amico.

Acceso principal del Teatro de la República. Fuente: INAH.

A cada lado de la superficie ochavada donde se ubica el acceso principal, se extienden de manera simétrica, las fachadas laterales, alineadas de acuerdo a las calles correspondientes. Cada una de ellas tiene tres arcos en la planta baja y otras tantas ventanas en la parte alta, además de una faja de piedra en los correspondientes extremos igual que en la fachada primera, con los mismos nichos y jarrones.

 Una observación rápida pero atenta permite descubrir que algunos de estos arcos o ventanas de las fachadas laterales no son necesarios por no haber nada habitable atrás, sino que se trata de muros obligadamente ciegos. Y esto ya sugiere que su interior no es lo que uno podría esperar.

Es de poner atención al cuidado que San Germán tuvo en mantener una rigurosa simetría en las tres fachadas del inmueble (la ochavada y las laterales), porque no era otra la cultura académica de la época, que obligaba sin excepciones a los arquitectos a proceder de esta forma.

El vestíbulo del teatro queretano al que conducen los tres arcos de la fachada tiene, a media altura, un balcón corrido que comunica las dependencias administrativas mencionadas y que da la escala necesaria a ese espacio vacío.

Vestíbulo. Fuente: Zambrano Espinosa Magaly

En la planta baja, a los dos lados del vestíbulo y al fondo, arrancan las escaleras que llevan al nivel superior y, en el medio se ve la puerta que abre hacia la sala de espectáculos. Hasta aquí, da la impresión de que estamos ante un caso común de esquema teatral con el vestíbulo y la sala alineados. Pero aparece el rasgo característico (y realmente único) del teatro: el visitante no pone el pie, al franquear la puerta central mencionada, en el punto más alejado del escenario, al fondo de la sala (como en todos los casos), para seguir una línea que prolonga el eje del acceso hasta convertirlo en el de la sala para rematar en el escenario, ubicado en el extremo opuesto.

Quien ingresa a la sala del Teatro de la República desde el vestíbulo principal, lo hace por un eje transversal de ésta, por lo que a su izquierda (y no al final) queda el escenario, mientras que la puerta que en todos los teatros es la central, al fondo de la sala, aquí aparece en el extremo derecho.

 Esto significa que toda la simetría que San Germán cuidó con esmero en el exterior, se omitió sin contemplaciones en la planta general de la obra. Parece que estamos ante el encuentro de dos construcciones distintas.

 A partir de este rasgo tan peculiar podemos explicar los arcos ciegos de las fachadas laterales, que no podían iluminar unos ambientes secundarios inexistentes ya que fueron invadidos por la sala misma del teatro, “atravesada” de forma insólita, o bien por las escaleras que conducen a los distintos niveles.

Para el proyectista pudo resultar muy difícil asumir un esquema en planta como este, absolutamente heterodoxo y sin antecedentes. La arquitectura académica estaba dispuesta conceptualmente, como dije antes, sobre la exigencia de simetría, algo que San Germán por supuesto sabía.

 Lo que hizo fue una especie de herejía consciente, quizá apremiado por dos razones imperativas: la primera, conservar a toda costa un vestíbulo de acceso –para evitar el contacto directo de la sala con la calle– y la segunda, no reducir el número de localidades al acortar el eje longitudinal de la sala porque el terreno se lo impondría si la orientaba hacia el eje diagonal del acceso. Al girar la sala noventa grados se aumentaba el largo de la misma y se podían adaptar más asientos.

Por lo demás, la puerta que en otros teatros sería la preponderante, al fondo de la luneta, en éste se comunica con un vestíbulo asimétrico, de perfil irregular, que puede conducir hacia un receso que lleva a una de las puertas de la fachada lateral correspondiente, o bien a una escalera que sube a la última planta. Pero si se camina en otra dirección se alcanza una de las esquinas del vestíbulo base.

Al respecto el cronista Ramírez Álvarez dice:

 Al proyector [sic por proyectista] e iniciador de la obra, arquitecto Camilo San Germán, siguió al frente de la obra [en 1849] el ingeniero inglés Tomás Surplice, quien aun cuando quiso modificar los planos tuvo que seguir los de su antecesor, no sin criticarlos acremente. Sobre todo, en el punto referente a que el Teatro no tenía frente; el pórtico principal daba a uno de sus costados; y en lo que respecta a la esquina de las calles de su ubicación, que había sido cortada.

Por supuesto que el arquitecto Camilo San Germán se defendió diciendo que el terreno lo había obligado a tomar soluciones que a él mismo le parecían inaceptables.

… El corte de la esquina del predio (el ochavo) fue motivo de una dura controversia porque era la única solución a la mano si se quería evitar un pórtico de acceso sobre una de las estrechas calles existentes. Las fachadas de acceso resueltas en una esquina cortada eran algo ya conocido en México, como vimos, y se trata desde luego de una solución que puede encontrarse en otros países.

Si se observa el plano del terreno del Teatro de la República, encontramos que la mayor longitud que puede conseguirse para la sala exige que ocupe la posición que tiene en la actualidad: seguir la diagonal de un cuadrado de 27 por 27 metros inscrito en un rectángulo (el del predio) de unos 27 por 34 metros.

Los siete metros restantes sirvieron para acomodar la escalera más grande, con acceso desde la calle Benito Juárez, así como una parte de otra escalera que arranca desde uno de los ángulos del vestíbulo principal.

 Se trata, en suma, de un problema que exigía sacrificar algo y posiblemente Surplice podría haber cambiado lo previsto por San Germán, aunque a costa de incorporar otras desventajas a la solución, casi con toda seguridad, reducir el aforo de la sala.

La tarea se había iniciado en 1845 y tuvo un arranque difícil por el lento acceso a los recursos necesarios y la interrupción de la obra como consecuencia de la guerra contra Estados Unidos. Es posible que entre 1848-1849, al reiniciarse los trabajos con Surplice a la cabeza, hubiese un avance en los cimientos y los arranques de los muros que no se podían eliminar sino a costa del incremento de los gastos.

… Pese a la razonable oposición de Surplice, debe reconocerse que San Germán llegó a una solución nada académica pero sí muy pragmática, al imaginarlo así se acercó a una forma de construir que se generalizaría un siglo después, hacia la mitad del siglo XX, cuando la simetría dejó de considerarse como una condición obligatoria en las edificaciones.

Podría decirse que el Teatro Iturbide nació de una libertad de planteamiento absolutamente inusual, e incluso imposible de encontrar en su tiempo. Sería ejemplo de una “vanguardia” involuntaria única en la historia de la arquitectura de los últimos doscientos años. Resultaba tan singular que ni su autor la consideraba un logro, a juzgar por lo que recoge Ramírez Álvarez, sino algo más parecido a un mal menor, como una decisión obligada por las circunstancias.

La sala, que es la más convencional para los teatros de su época, con una luneta de butacas (229 fijas, que pueden incrementarse a 237 en la actualidad) rodeada por una herradura de palcos a nivel de la luneta, donde pueden instalarse 102 sillas móviles.

Sala. Fuente: Teatro de la República. Recinto de los Constituyentes y la Constitución de 1917 y su Colección de manuscritos. 2016

El primer piso consiste en otra herradura de palcos, con cupo para 106 sillas, y en el segundo piso se presenta una herradura más, donde caben 111 asientos. En la última planta, también con un contorno de herradura, pero sin palcos, hay butacas fijas (en número de 84), algunas de ellas sin visibilidad real hacia el foro. En total, se tienen cerca de 500 asientos.

 El escenario es de tamaño mediano (unos diez metros de ancho por ocho de fondo) y permite la presentación de orquestas no muy grandes y obras de teatro que no exijan escenografías complejas o cambios de las mismas, ya que no cuenta con maquinaria teatral.

El vestíbulo es también una solución dentro de lo acostumbrado, pero particularmente afortunada pues sus dimensiones (unos ocho por seis metros) resultan suficientes para destacar la importancia de un local de doble altura estratégicamente importante, pues es la primera imagen que percibe el visitante que acude a este teatro.

 En síntesis, lo peculiar en el actual Teatro de la República desde el punto de vista arquitectónico es que las dos partes más importantes, la sala de espectáculos y el vestíbulo de acceso, se relacionan entre sí con los ejes de cada una de estas áreas que hacen un ángulo de 90 grados con el otro.” (Garrido del Toral A., 2016)

5.1. Concepto general

De acuerdo con los modelos de teatro en la arquitectura, podemos clasificar al Teatro de la República como un teatro a la italiana.

La principal característica de este tipo de teatro es que se clasifica en dos partes, el escenario y el espectador. Esta disposición es muy práctica, ya que quedan separados público y actores.

El escenario es un espacio elevado con respecto al público; está separado por el arco del proscenio o embocadura de la sala, en este caso en forma de herradura. Se encuentra cerrado por los lados y por detrás, dando al público un solo plano de visión.

Los espectadores están distribuidos en un patio de butacas o y varios palcos a distintos niveles e inclinación variable.

Planta baja. Fuente: Teatro de la República. Recinto de los Constituyentes y la Constitución de 1917 y su Colección de manuscritos. 2016

Partes del Teatro a la italiana

Entre las partes que conforman este tipo de teatro tenemos:

  1. Vestíbulo
  2. Distribuidor
  3. Platea
  4. Palcos
  5. Proscenio
  6. Entrada al escenario
  7. Vestíbulo

5.2. Plantas arquitectónicas

Plano arquitectónico 1. Sótano. Fuente: Teatro de la República. Recinto de los Constituyentes y la Constitución de 1917 y su colección de manuscritos. 2016
Plano arquitectónico 2. Primer nivel. Fuente: Teatro de la República. Recinto de los Constituyentes y la Constitución de 1917 y su colección de manuscritos. 2016

6. Corriente estilística

6.1. Descripción de la corriente estilística

El Teatro pertenece a la corriente neoclásica, la cual surge a mediados del siglo XVIII y principios del siglo XIX, y aunque en Europa surge como contracorriente del rococó y del barroco; en México la situación es diferente, ya que aparece como la expresión de los sectores progresistas españoles.[1]

Algunas de las características principales del neoclásico son:

  • El concepto de belleza basado en la pureza de las líneas arquitectónicas, en la simetría y en las proporciones sujetas a las leyes de la medida y de las matemáticas.[2]
  • Predominio de lo arquitectónico sobre lo decorativo.[3]
  • Emplea elementos básicos de la arquitectura clásica, tales como: frontones, columnas, órdenes dórico y jónico, bóvedas, cúpulas, etc.[4]
  • El elemento de soporte principal es la columna, aunque también se emplean el muro, el pilar y la pilastra.

6.2. Elementos del Neoclásico en el Teatro de la República

Se puede observar el neoclásico en el Teatro de la República a través de elementos como:

  • Simetría: La fachada principal del Teatro fue diseñada totalmente simétrica, el número de ventanas en ambas fachadas laterales es el mismo, incluso cuando estas no dan a una habitación y sean solamente ornamentales.
Simetría en el edificio. Fuente: Teatro de la República. Recinto de los Constituyentes y la Constitución de 1917 y su colección de manuscritos. 2016

  • Predominio de las líneas rectas sobre las curvas: El Neoclásico se caracterizó por la simplificación, por lo que existen menos contrastes de volúmenes y menos ornamentación. Esto se observa principalmente en la fachada, en donde se observan poco contraste y el predominio de líneas rectas, así como de la horizontalidad.
Predominio de líneas rectas en el edificio. Fuente: Análisis por Casillas Calzadilla Deisy V.

En el interior del teatro existen elementos neoclásicos tales como:

  • Empleo de elementos básicos de la arquitectura clásica. En el teatro el uso de columnas al interior en zonas como los palcos, es un claro ejemplo de la arquitectura neoclásica del lugar, ya que retoma el orden jónico, pero éste último únicamente lo mantiene en el capitel, teniendo un fuste totalmente liso.
Empleo de columnas dentro de la sala del Teatro. Análisis por Casillas Calzadilla Deisy V. Foto de Pérez Padilla Antonio
Detalle de capitel de orden jónico en las columnas. Foto de Nieto Astrid

Además, se aprecian elementos como los dentículos y las ménsulas en la cornisa; elementos característicos de la arquitectura neoclásica.

Otro detalle importante es el color empleado, como se puede notar en la imagen, se emplea el dorado y el blanco, los cuales predominan en toda la sala y en diferentes zonas del recinto.

Columna de estilo corintio empleadas en el escenario. Foto de Pérez Padilla Antonio
Detalle de capitel de orden corintio en las columnas. Foto de Nieto Astrid.

7. Materiales empleados

Materiales

  • Las columnas que enmarcan proscenio están hechas de mármol jaspeado y rosado.
  • Los muros del recinto están hechos de cantera.
  • En los barandales de las escaleras, así como en la herrería de los balcones y del vano ubicado en el vestíbulo, se observa el uso de hierro forjado, así como de madera de pino.
  • También se percibe el empleo de madera en las puertas y en los marcos de las ventanas.

8. Contexto urbano: Situación y emplazamiento

Coordenadas geográficas

  • 20°35′40″N
  • 100°23′34″O

Dirección:

Superficie del terreno:

  • 1,076.78 m2
Contexto geográfico del Teatro de la República. Fuente: Análisis por González Cortés Guadalupe. Imágenes satelitales de Google Earth.
Contexto urbano. Análisis por González Cortés Guadalupe Teresa. Imágenes obtenidas de Google Imágenes
Emplazamiento del Teatro de la República. Análisis por González Cortés Guadalupe. Imágenes de Google Earth

9. Transformaciones del espacio: remodelaciones y/o adecuaciones

A lo largo de la historia, el teatro tuvo diferentes usos, ya que sirvió como con sede del Tribunal de Guerra que juzgó a Maximiliano, y su techo de plomo fue desmantelado para fabricar balas de cañón en favor de los sitiados del Sitio de Querétaro.

También fungió como sitio para las sesiones formales de un cuerpo legislativo funcional y posteriormente fue sede de los Constituyentes.

Sin embargo, a pesar de haber tenido una vida histórica tan activa, las remodelaciones o adecuaciones no han sido tan drásticas en el inmueble, este se ha mantenido casi idéntico a su estado original, adecuando únicamente el área del museo al área administrativa original del proyecto.

Uno de los cambios más notorios, pero que no ha afectado en nada la estructura o la imagen conjunta del inmueble, fue el cambio de las puertas en el acceso principal, ya que pasaron a una herrería más actual.

Comparación entre el antes y el después en el acceso principal del Teatro de la República. Comparación por Casillas Calzadilla Deisy Viviana. Fotografías de Teatro de la República. Recinto de los Constituyentes y la Constitución de 1917 y su colección de manuscritos. 2016

10. Fuentes consultadas

REFERENCIAS IMÁGENES

  1. Vista del museo dedicado al Congreso Constituyente.
  2. Croquis de localización del Teatro de la República
  3. Trueba Urbina, Alberto. El Teatro de la República biografía de un coliseo. México. Ediciones Botas. 1954.
  4. https://steemit.com/spanish/@leveuf/el-teatro-a-la-italiana-bitacoramde-005 (22/04/09)

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

[1] Arquitectura Neoclásica. Piña Dreinhofer Agustín. UNAM. México, 2013.

[2] Fuente: Arquitectura Neoclásica. https://www.arteespana.com/arquitecturaneoclasica.htm

[3] Ídem

[4] Ídem

[1] Teatro de la República. Recinto de los Constituyentes y la Constitución de 1917 y su Colección de Manuscritos. 2016.

[2] Ídem

[3] Íbidem

[1] Fuente: Corto documental. “Teatro de la República. Un legado para la Nación”, Canal 22. Dirección de Patiño Díaz.

[2] Ídem

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